viernes, 17 de febrero de 2012

Suerte

A veces todo es cuestión de suerte. Coger el tren adecuado, decir las palabras precisas, dar un beso en el momento oportuno... 
A veces sólo es cuestión de tener la certeza de que todo va a ir bien, porque ya va siendo hora, porque la vida también es eso y porque llegar hasta aquí no ha sido fácil.


Nos suele gustar contar con objetos que nos faciliten la vía hacia las oportunidades, que nos sirvan como amuletos. Algo que apretar entre las manos mientras esperamos que una situación importante suceda. 


Con ánimo de contribuir a ese halo de suerte que vuela a nuestro alrededor, he cosido estos Conejitos de la Suerte que esperan con atención a que se les cuente el último deseo que tengamos. 



Una gotita de magia y cariño que se agrega a este Taller de ilusiones. 


Conejitos de la Suerte.
Medida: 23 cm.
Precio: 7 euros.

4 comentarios:

LaNiñaMariposa / JemapelleMidori dijo...

Pues pienso que estas en lo cierto, todo es cuestión de suerte, de estar cuando hay que estar... de no mirar atrás... de dejarse llevar sin pensar en fracasar...

porque ya he vivído mucho...

no sé si esos conejos pueden darme la suerte que necesito en este instante... pero cuando los miro sonrío... y me acuerdo mucho de ti.

Te quiero.

Sístole dijo...

Mira qué salaos! Pues sí, yo me considero una tia con suerte! Tal vez muchas veces sea eso, considerarse a uno mismo con suerte, y como por obra de arte la suerte aparece!

Pero no, aparte de todo sí que tengo suerte.
De tenerte.

Ramon Suarez dijo...

Yo sí que tengo suerte. Suerte de haberte conocido, de que estés a mi lado y de que llenes la casa de esos seres mágicos tan lindos que haces y que seguro, cuando llegue, me saludarán todos a la vez.

Mucho ánimo linda mía. Te amo!

iassakka dijo...

¡Hola hadita!

¿Cómo va todo por el taller?

Yo también he abandonado nuestro antiguo hogar para adentrarme en el mundo de los blogs... Tras los últimos cambios de fotolog he perdido toooodos los comentarios, recuerdos de años y años, y he decidido que me voy.

¡Pero seguiré visitandote en este taller!

Un abrazo.