miércoles, 11 de abril de 2012

Tejas que aparecen entre colores suaves. Cerámicas que recuerdan lo que un día fue. El entorno es un valle de un verdor exasperado y de un olor a cítrico y a jazmín. De fondo el ruido de las voces emanadas y el clamor del silencio por subsistir. 

Aparece la necesidad de estar sola entre tanta compañía sobrecargada de domingo. Yo me olvido en el viento que rodea el paseo y en la mano llevo una bolsa con limones y naranjas. Las hojas se mueven sin ningún compás y pasan coches tras de mí, como gritando desesperados para evitar la evasión.

Hay lugares indescriptibles, y luego está éste.

martes, 3 de abril de 2012

¿Qué puedo hacer con los cartones de leche?



A menudo me pregunto qué puedo hacer con las cosas que me rodean, que ya cumplieron su función (o eso parece).


Pensé en una idea estupenda para convertir los cartones de leche gastados, en cajitas donde guardar mis hilos :)


Aquí tenéis el resultado. Sólo hacen falta telas bonitas, fieltro, cola de encuadernación, lazos y muchas ganas. :)


Estas cajitas están disponibles en el Taller De Hadas Artesanía, recuerda que puedes agregarlo como amigos en Facebook y ver diseños e ideas hechas con mucho cariño. :)




¡Felices vacaciones! :)






Precio de cajitas guardatodo:  8 euros.

lunes, 2 de abril de 2012

Reciclando





Reciclar se convierte en una actividad esencial en mi vida. Reciclar de manera sana y bonita puede ser un aliciente para cuidar de nuestro planeta, echar a volar la imaginación y sorprender a los que nos rodean y a nosotros mismos con amores que se crean con las manos.


Mi amor de hoy es un guardatijeras que he creado a partir de un bote de patatas que temblaba ante la idea de ser desechado. Lo limpie con cuidado y conciencia y lo envolví con aislante y la tela que elegí. Luego recubrí el interior con fieltro de colores :)

¡Y listo! Un nuevo objeto en el Taller, y uno menos en el contenedor :)

Ideas, ideas, y manos que cosen....

¡Espero que os guste!

jueves, 22 de marzo de 2012

Placeres

Como el de leer, el de no pensar en nada, el de cerrar los ojos y sentir sólo con los dedos.

Placeres como el de cervecear sin emborracharse, el olor a pizza recién hecha, un albariño detenido en la boca impaciente por ser tragado. Unas cosquillas en la espalda antes de dormir o el sol que da en la cara cuando sales a la terraza.

El silencio en un tejado. El soplo de aire frío al salir del portal, la luz que se apaga en la mesita de noche. 

Y me abandono al pensamiento de hacer-lo-que-me-dé-la-gana una vez más... aunque luego nunca pueda, aunque luego los placeres sean como para el resto de la sociedad, gotitas inesperadas en una tarde de primavera.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Lluvias de primavera y partidas varias.


Los desayunos relajados y acompañados. Con tazas grandes de leche y algunas bandejas donde elegir. Me gustan las huídas que llevan al mar. Las que conducen a miradores grandes y a sábanas que tiemblan por ser ocupadas.



Me gusta la música en el coche, las gotitas llorando sobre el cristal. Y los libros que se acaban entre los rayos de luz naranja de una tarde más, en otro hogar.
Luego está el Albariño, las almejas son salsas deliciosas, el pan de pueblo gallego. Las monedas que se esconden entre rocas de una taberna y las risas que pinchan en la barriga. 




Los viajes sirven para sentir que estamos ahí, y que estamos bien. Por eso me gusta llegar y notar que aun estoy leyendo ese libro, que no terminó hace unos días. Recuerdo desayunos y miradas, ropa que huele a sal, y tu abrazo bajo la lluvia. Incesante lluvia de primavera.

viernes, 9 de marzo de 2012

Desechos en los portales, en la cima de la montaña y en el camino. Latas que se oxidan, vidrios que esperan con paciencia ser protagonistas de incendios, provocar dolor a alguien que por allí pase. Bombillas, trapos descoloridos, sillas transformadas en nidos de plagas suicidas, bolígrafos que ya no escriben, libros imposibles de leer, condones que avivan el asco creciente. Aquel perfume que desechaste. Guantes rotos, la suela de un zapato difícilmente degradable. La fruta que no quisiste y también la bolsa donde la habías guardado. Un trozo de bocadillo que alguien dio por perdido, papel de plata mordisqueado por roedores ciegos. Tu educación y la de tu compañero. Tu sentido de la vida y del respeto, tu ímpetu vergonzoso y maloliente. 


Restos de vidas pasadas que llenan nuestras calles, nuestros espacios "naturales", los resquicios de las parcelas adinteladas a mitad de una construcción imposible. Residuos que alimentan el olvido de la vergüenza propia y la ajena. Terror por morir sepultados entre colillas y clínex usados. Y mientras tú te cansas de tu último abrigo, de aquel traje que compraste en un arrebato de infelicidad, los demás tragamos ese aire de consumo, de tu odio por la vida y de tu búsqueda incesante de valores, que jamás estarán escondidos bajo las modas que frecuentas. 

jueves, 8 de marzo de 2012

Despertares

Los recuerdos queman las manos y las cuerdas vocales. Hay mañanas que no me importa sentirme perdida, y otras que me busco sobre el desorden existencial y los platos sucios. 


Por fín encontré un bar donde perderme entre huesos y alcohol, y ahora lo que me falta es tiempo, para reaccionar, para vivir, para desaparecer.


Me rodeo de silencios, ecos, vagabundos de palabras, libros sin leer, congeladores llenos, y relojes que pasan rápidos, llamadas perdidas, fotos que desean ser quemadas, espacios invisibles. Me rodeo de tu sombra larga y pesada. Luego vuelvo a escuchar la canción y me dejo llevar, una vez más... sólo una vez más.